Mi obra nace de la necesidad de hablar de nosotros: de nuestras heridas, de la injusticia, del dolor 
que a veces causamos y del que también cargamos.

Pinto y esculpo para hacer visible aquello 
que muchas veces preferimos callar.

Por eso, aunque parto de lo figurativo, mis piezas 
a menudo rozan el surrealismo, como si la realidad necesitara ser transformada para revelar lo que lleva dentro.

Actualmente presento varias líneas de trabajo:
una colección de arte digital creada íntegramente 
por ordenador, y otra en la que escultura y pintura 
se funden en figuras de gran fuerza expresiva.

Diferentes técnicas, mismo propósito: sacudir la mirada, generar empatía y ofrecer al espectador una experiencia que no solo se observa, sino que se siente.
Porque creo en el arte que interpela, emociona y perdura.

También presento mi última novela «Historia de un Comienzo». Como enamorado de la historia presento esta obra, en la que relato la vivencia de una ciudad y sus habitantes, en las diferentes vicisitudes desde su fundación hasta nuestros días, con un hilo conductor que acaba en un thriller final .